
Un Mensaje de Marshall Vian Summers
Durante 25 años he estado inmerso en una experiencia religiosa. Esto ha resultado en la recepción de un vasto cuerpo de escrituras sobre la naturaleza de la espiritualidad humana y el destino humano en el panorama mayor de la vida inteligente en el Universo. Estas escrituras, incluidas en las enseñanzas de la Vía del Conocimiento de la Comunidad Mayor, contienen un marco teológico que da cuenta de la vida y de la presencia de Dios en la Comunidad Mayor, la vasta expansión del espacio y el tiempo que conocemos como nuestro Universo.
La cosmología que he estado recibiendo contiene muchos mensajes, uno de los cuales es que la humanidad está emergiendo a una Comunidad Mayor de vida inteligente y que nos tenemos que preparar para esto. Inherente al mensaje está la comprensión de que la humanidad no está sola en el Universo, ni siquiera sola en nuestro planeta, y que dentro de esta Comunidad Mayor, la humanidad tendrá amigos, competidores y adversarios.
Esta realidad mayor fue confirmada dramáticamente por la transmisión súbita e inesperada del primer conjunto de Discursos de los Aliados de la Humanidad en 1997.
Tres años antes, en 1994, había recibido el marco teológico para incluir los Discursos de los Aliados en mi libro de La espiritualidad de la Comunidad Mayor —Una Nueva Revelación . En este punto, como resultado de mi trabajo y escrituras espirituales, se me hizo patente que la humanidad tiene aliados en el Universo que están preocupados sobre el bienestar y la libertad futura de nuestra raza.
Dentro de la cosmología creciente que me ha sido revelada, está el entendimiento de que, en la historia de la vida inteligente en el Universo, las razas éticamente avanzadas tienen la obligación de legar su sabiduría a razas jóvenes y emergentes como la nuestra y que este legado debe darse sin interferencia o intervención directa en los asuntos de esa raza joven. La intención aquí es informar, no interferir. Esta transmisión de sabiduría representa un muy antiguo marco sobre el Contacto con razas emergentes y sobre cómo debería ser llevado. Los dos conjuntos de Discursos de Aliados de la Humanidad son una demostración clara de este modelo de no interferencia y de Contacto ético. Este modelo debería ser una guía y un estándar que debiéramos esperar de otras razas en sus intentos de contactar con nosotros o visitar nuestro mundo. Así, esta demostración de Contacto ético contrasta marcadamente con la Intervención que se está pasando en el mundo hoy.
Nos estamos desplazando hacia una posición de vulnerabilidad extrema. Con el espectro del agotamiento de recursos, la degradación medioambiental y el riesgo de una fractura mayor de la familia humana en crecimiento cada día, somos propicios para la Intervención. Vivimos en un aparente aislamiento en un mundo rico y valioso que está siendo visto por otros de más allá de nuestras fronteras. Estamos distraídos y divididos y no vemos el gran peligro que está interviniendo en nuestras fronteras. Es un fenómeno que la historia ha repetido una y otra vez en lo concerniente al destino de gentes nativas aisladas que estaban enfrentándose a la intervención por primera vez. No somos realistas sobre nuestras suposiciones sobre los poderes y la benignidad de la vida inteligente en el Universo. Y sólo ahora estamos justo empezando a tomar conciencia de las condiciones que hemos creado para nosotros mismos en nuestro mundo.
La verdad impopular es que la familia humana no está preparada para una experiencia directa de Contacto y ciertamente no para una intervención. Primero debemos poner nuestra propia casa en orden. No tenemos aún la madurez como especie para involucrarnos con otras razas en la Comunidad Mayor desde una postura de unidad, fortaleza y discernimiento. Y hasta que podamos alcanzar tal posición, si es que alguna vez podemos, entonces ninguna raza debería intentar intervenir directamente en nuestro mundo.
Los Aliados están proporcionándonos mucha sabiduría y perspectiva necesaria y aún así no están interviniendo. Ellos nos dicen que nuestro destino está, y debería estar, en nuestras propias manos. Tal es la carga de la libertad en el Universo.
Sin embargo, a pesar de nuestra falta de preparación, la Intervención está ocurriendo.
La humanidad debe prepararse ahora para esto, el umbral con más consecuencias en la historia de la humanidad. Más que ser únicamente testigos fortuitos de este fenómeno, estamos en el mismo centro de él. Está ocurriendo seamos conscientes o no de ello. Tiene el poder de cambiar el devenir de la humanidad. Y tiene que ver todo con quien somos y por qué estamos aquí en el mundo en este momento.
La Vía del Conocimiento de la Comunidad Mayor ha sido dada para proveer tanto de las enseñanzas como de la preparación que ahora necesitamos para encarar este gran umbral, para renovar el espíritu humano y para establecer un nuevo curso para la familia humana. Va de la necesidad urgente de la unión y cooperación humana; de la primacía del Conocimiento, nuestra inteligencia espiritual; y de las responsabilidades mayores que debemos asumir ahora en el umbral del espacio. Representa un Nuevo Mensaje del Creador de toda vida.
Mi misión es llevar esta cosmología y preparación mayor al mundo y con una nueva esperanza y promesa para una humanidad en lucha. Mi preparación larga y la enseñanza inmensa sobre la Vía del Conocimiento de la Comunidad Mayor están aquí con este propósito. Los Discursos de los Aliados de la Humanidad son sino una parte pequeña de este gran mensaje. Ahora es tiempo de terminar nuestros conflictos incesantes y de prepararnos para la vida en la Comunidad Mayor. Para hacer esto, necesitamos una comprensión nueva de nosotros mismos como una sola gente —la gente nativa de este mundo, nacida de una espiritualidad— y de nuestra posición vulnerable como una raza joven y emergente en el Universo. Éste es mi mensaje para la humanidad y para esto he venido.
Marshall Vian Summers
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